Sumario
> Volumen XVII - N° 68 - Julio-Agosto 2006
REVISTA
DE EXPERIENCIAS CLÍNICAS Y NEUROCIENCIAS
- Reportaje
a Fernando Ulloa, por G. Lipovetzky, M. Agrest
- Problemas del tratamiento terapéutico en un
hospital psicoanalítico. Por Frieda Fromm-Reichmann
Confrontaciones
- Sobre las internaciones psiquiátricas.
J. Pellegrini
Lecturas
y Señales
"Lo que no me gusta del colegio es que hay muchas
peleas, adentro y afuera", (Iván, 13 años, Posadas, Misiones);
"Me ponen triste los chicos que tienen que trabajar y no pueden
ir al colegio", (Carla, 12 años, Ciudad Autónoma de Buenos Aires);
"Le diría al Presidente que hable con los chicos, nosotros sabemos
qué se puede hacer en la ciudad", (Iván, 14 años, Añatuya, Santiago
del Estero); "Me gustaría un país con trabajo y sin deudas con
otros países", (Estela, 14 años, Gran Resistencia, Chaco). Estas
reflexiones fueron reportadas recientemente en una encuesta
de Analogías sobre la opinión de Niños, Niñas y Adolescentes
realizadas por UNICEF (Clarín, 12/08/06) en la que se les dio
la palabra a los pibes argentinos para que se pronunciaran sobre
la situación social a fin de reconocerles su calidad de ciudadanos
activos en los temas que los afectan. Son cuestiones de urgente
tratamiento y abarcan diversos aspectos de lo que ocurre en
nuestro país: según UNICEF, sobre la base de cifras oficiales
recabadas a nivel nacional, los chicos que viven en situación
de pobreza representan el 49,5% (más de 3.500.00) de los argentinos
menores de edad. Estas cifras se vuelven más dramáticas según
la zona del país que se considere: en las regiones más desfavorecidas,
como el noroeste y el noreste, 2 de cada 3 chicos viven en situación
de pobreza, mientras que en el sur la proporción de chicos pobres
alcanza el 27,7%. Este año el Ministerio de Salud de la Nación
dio a conocer los resultados de la Primera Encuesta Nacional
de Nutrición. La investigación reveló que la proporción de niños
y niñas menores de 6 años con desnutrición aguda es del 1,2%.
Si bien este dato demuestra una mejora en el acceso a programas
de salud y nutrición, y también la capacidad de las familias
de proteger a sus chicos, aún viviendo en situación de pobreza,
el estudio muestra otras graves consecuencias de la desnutrición:
la baja talla, la anemia por déficit de hierro en menores de
2 años y el sobrepeso. Por otro lado, una investigación de la
Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en cooperación
con UNICEF, da cuenta de más de 19.500 niños, niñas y adolescentes
privados de su libertad, la mayoría por razones no penales.
Aunque la recientemente sancionada Ley de Protección Integral,
que reemplaza a la del Patronato de Menores es un paso positivo,
sólo representa una oportunidad para profundizar la voluntad
del Estado en la promoción y protección de los derechos humanos
y desmontar un sistema que priva de libertad a miles de chicos
y chicas institucionalizados por diversas situaciones carenciales,
cuya implementación se hace esperar, y es de desear que no sea
letra muerta. Esta desoladora realidad contrasta con las cifras
del crecimiento económico que beneficia a los sectores más concentrados
de las empresas nacionales e internacionales asentadas en el
país, ya que el ritmo de recuperación de los ingresos populares
para salir del círculo de la pobreza, eufemismo que muchas veces
oculta el de una verdadera miseria, es dramáticamente más lento
que el de aquéllos. Se ha dicho, hasta el hartazgo, que el enjugamiento
de la "deuda interna" que nos dejó el neoliberalismo político
y económica era una obligación prioritaria para generar una
situación más justa y socialmente digna.
Stagnaro - D. Wintrebert
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