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Segunda parte

 

Selección de textos

 

Se presenta aquí una parte de la producción contenida en los 17 números de “Ecos de las Mercedes”, aparecidos entre los años 1905 y 1907.

La selección de estos textos pretende ser una muestra fiel de la variedad de expresiones y temas que se canalizaron a través de sus páginas.

Se han agrupado los artículos escogidos en función de sus temáticas. Para facilitar su ordenamiento, se han colocado títulos a cada Sección.*

 

Redactores de

Ecos de las

Mercedes"

Edmundo Montagne

 

Rafael Zaldarriaga

 

Al pronto, es un bravío que se melancoliza á solas, buscando el soto en qué esconderse, como una fiera montés. Esa, al menos, es la impresión que da, al pronto, su figura física,

corpachona é hirsuta.

Ante tal hombre, uno se pregunta una y mil veces, aunque en vano: ¿qué le habré hecho yo, que así se equivoca, casi huyendo de mí?

Uno se interroga en tal forma, en presencia de un Don Rafael como el nuestro Zaldarriaga.

Y ¡cosa rica! .... el día menos pensado, como quien dice en el recodo de una encrucijada, da uno con él ói él da con uno, y, previo saludo y mútuo aborde, nuestro hombre, el bravío, el que parecía hasta duro, se nos derrite, al calor de la sinceridad, se nos derrite en todas las formas y por todos los lados, dulce, muy dulcemente, como un panal de miel estrujado por una apremiante necesidad humana, en tal caso la nuestra.

¿Qué más puede exigir un hombre de otro hombre, que no fuese pedir arena de mar á las vizcacheras?

La obra literaria de don Rafael, es, pues, un ofrecido panal, el logro de cuya miel depende de lo inesperado: pues bien pueden salir de él las abejas en son de ataque, cuando uno buscaba el dulce fruto de sus labores.

Ante don Rafael, no se estudia prudencia, sino que se practica, que es más. Y por ello, mucho tenemos que agradecerle sus colaboradores.

 

Tomás Barros Liendo

 

Temperamento apasionado, fácil de dar en la vehemencia. Esta cualidad del ánimo, de resultancias tristes en un espíritu de bajas miras, no puede serlo en quien, como en nuestro estimado colega, tiene todas las ventanillas del Castillo interior abiertas á la luz de la Verdad, á las brisas de la Franqueza, á los perfumes del Amor Humano....

Es así, de una pieza, como si dijéramos.

Alguien nos susurra que le falta un poco de método. Pero

ya vendrá ello también: pues París no se ha hecho en un día. Y Buenos Aires, está por hacerse. En consecuencia, los buenos patriotas no podemos exigir nada con imperio á nuestros semejantes, sinó ir deseando, puramente, que cumplan como nosotros.

Tomás Barros Liendo es, por ahora, de los que hacen por cumplir. Eso basta para merecer el concepto de compañero legal, que es el título más honroso entre los dados en la labor colectiva.

 

Gregorio Carreras

 

Le distingue esta señal psíquica: el cumplimiento del Deber. Es más que una señal á secas: es una santa señal.

La divisa que la naturaleza colocó en medio del pecho á nuestro valiente Gregorio Carreras, es la que debemos adquirir, por hábito constante, sus compañeros de redacción.

Hay que advertir que el cumplimiento del deber en Carreras es consciente: no se trata, pues, de un movimiento mecánico, hijo de la rutina, el cual no exige ya más que dejarse ir.

Es tal en nuestro ejemplar colaborador el deseo de hacer bien las cosas, que jamás se dejaría arrastrar por una rutina, fuese creada por él mismo en cosas de atingencia de la conveniencia de dejarse ir.

Nobleza, justicia, oportunidad: he ahí la trinidad subjetiva de Carreras.

Sus trabajo literarios son dignos hijos de tal padre. Prueban este aserto los publicados en el presente número.

 

Felipe Fusch

 

Su rasgo sobresaliente es la presunción. Con tal de ser la convergencia de la simpatía circunstante, no tendría á menos dar en la ridiculez. Y esto, que es verdad en cuanto al trato personal, se constata desde luego en sus producciones, castellanamente imposibles, sin previo retoque, aunque ligero.

Es feliz cuando logra no extralimitare el buen humor. Ejemplo; La extinción de la langosta. en el número 10.

Aconsejamos á Fusch escriba siempre en ese temple, con eso prestará un matiz más á la confección selecta de ECOS.

 

Sitjes

 

Nos hizo nuestros monigotes, nos los dejó y puso los pies en polvorosa, al igual de un chicuelo que acababa de hacer una travesura. ¡Ah, pillín!

Desde su pueblo natal, se ríe como él solo, y se apresta, rnuy serio y hombre ya, á su legal tarea de hacer cumplir. ¡Quiera Dios que las leyes no le hagan olvidar la ley: pues, con toda seguridad, nosotros no le distraeremos, perdonado como ya le hubimos la caricaturas de nuestras bien respetables personas!

 

G. Osmin Sous

Selecto, por su instrucción. Sabe lenguas muertas, Metodiza. Y, á propósito de método, cabe preguntar á nuestros colegas médicos si el logro de la propia salud no consiste en una autometodización.

La semblanza de nuestro digno colaborador; podría bien con respecto á terapia, inspirar una confianza en el sentido indicado.

Y si nó, léanse los artículos del señor Osmín Sous.

El Sr. Osmín Sous escribe también verso, metrando en alejandrinos, y en la lengua en que dicha medida ha sido hasta hoy la más común.

Los temas predilectos á nuestro colega son preceptivos,

La puntualidad con que el señor Osmín Sous deja en nuestra mesa de redacción sus trabajos, debiera ser imitada por más de uno de nuestros colaboradores.

 

Guillermo Velazco

 

Espíritu cultivado. Sabe ver con altura los asuntos propios y agenos! Esto hace que se ocupe a veces de intereses colectivos pendientes opinando entonces con luminosa oportunidad.

Suele poetizar, sensibilizando bien sus imágenes.

Velazco no es aún valorable en todo su precio, pues está en gestación. Vale mucho, pero valdrá más, en lo sucesivo.


León Weigel

 

Rara vez abandona su tecla, el tema amoroso. Ignoramos cual sea, en la realidad tangible, su princesa legendaria, su hurí, su musa, en fin. Lo que no obsta, (pues eso de que exista ó no incumbe á él), para que el amoroso encaramele su psiquis y la atente, en poéticas polimetrías ante las cuales las de la postrera musa de Lugones corren el riesgo de ser perfectas redondillas, aún allí donde el parangonado poeta exclama: "Sé imperfecta, á despecho del canon adusto".

Queda dicho: Weigel es un lírico erótico. Pero... hé aquí que en este pero estriba toda la originalidad de nuestro colega.

Weigel, aunque poseído con seria edad de su misión ambiguamente anacreóntica, suele usar, para con su dama, de símiles tan gastronómicos y por ende inesperados, que truecan su trabajo en un impreconcebido capricho humorístico. Ejemplo, una de sus poesías insertas en el número anterior.

 

Eulogio Caminos

 

Anciano razonador de asuntos patrios, á ratos lírico de un sentimiento 6 una idea que en trozos de prosa llana se exteriorizan.

De un tiempo á esta parte ha suspendido sus trabajos.

Hacemos votos porque cuanto antes podamos engalanar ECOS DE LAS MERCEDES con sus producciones, que son de las bien inspiradas.

 

N. del E: En los textos de esta Secci6n ha sido respetada la ortografía original. Salvo las fotografías, todas las ilustraciones han sido tomadas de las revistas originales.

* Estos títulos (salvo "Ecos Simpáticos") no corresponden al original.