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Estudio sobre la locura en los niños*

Fragmentos

Leónidas Carreño

 

Presentación

 

 

Señor Presidente:

Señores examinadores:

 

 

Locura en los niños; he ahí señores, el tema de la tesis que someto á vuestra indulgente apreciacion. Casi tres años de internado en el Hospicio de las Mercedes, oservando el mal en sus múltiples manifestaciones y oyendo diariamente las lecciones de mi distinguido profesor el Dr. Melendez, he podido adquirir la dolorosa esperiencia de cuan numerosos son los niños vesánicos, y en su virtud arribar á conclusiones generales, y controlar por mí mismo, muchas de las proposiciones mas ó menos exactas, que tienen curso en la ciencia.

Largo tiempo ha existido la creencia errónea de que las facultades intelectuales, afectivas y morales del niño no podían ser alteradas considerándose esas exentricidades modificaciones del carácter, etc., hijas casi siempre de una afeccion mental como faltas de educacion y de buenas costumbres que debian correjirse y castigarse, en lugar de ser tomadas por síntomas de una enfermedad que era necesario tratarla física y moralmente.

Hoy que la ciencia mental hace diaramente progreso y que nuestras autoridades se aconsejan de los hombres del arte, no veremos repetirse aquellos tristes ejemplos de que la Historia médica está llena de individuos llevados á un patíbulo por haber cometido delitos que los hacían acreedores á la última pena, tratándose de un sér que goza de su entera razon, pero de ninguna manera de un desgraciado epiléptico ó de un perseguido, etc., cuyos actos, muchas veces bárbaros, son mas bien dignos de inspirar compasion que de infundir cólera, por ser el producto de un cerebro enfermo que funciona al acaso, sin mas guía que las ideas falsas y muchas veces turbulentas que le suministra el estado patolójico que le altera.

El deseo de contribuir en lo posible al estudio de estas cuestiones así como el de poner de manifiesto algunas historias clínicas recojidas entre nosotros, me han decidido á elegir este tema como tópico de mi disertacion inaugural.

 

 

[…]

 

 

Observaciones         

 

 

 

J. N., Argentino, de siete años de edad, expósito, de temperamento nervioso, loco epiléptico, principió la epilepsia a la edad de 4 años, hasta hace 6 meses sus manifestaciones se hacian de la misma manera, como se observan en la locura epiléptica, predominando en este, las acciones bruscas y agresivas, hoy se encuentra en estado de demencia.

 

 

 

N.N., argentino, de 6 años de edad, expósito de temperamento sanguíneo nervioso, loco epiléptico, principió su mal revistiendo las dos formas de la epilepsia, es decir, el pequeño y el gran mal, hacen como 2 años. Ha tenido anteriormente sarampion, fiebre tifoidea, quedando de esta última un tanto sordo, el pié derecho tiene deformado, correspondiendo su deformacion á la variedad de pié equino, en este mejor que en el caso anterior se pudo seguir paso á paso la marcha progresiva de su mal psíquico. Las manifestaciones del pequeño mal fueron tomadas como resultado de su carácter inquieto, y en tal creencia no se dió mayor importancia á dichas manifestaciones, muy luego se notó que se acentuaban los ataques con una gravedad que despertaron a otros cuidados, a pesar de los cuales el mal seguia su marcha progresiva hasta llegar al estado que actualmente se encuentra, es decir, con las manifestaciones del gran mal, predominando en esta última forma ideas y actos impulsivos como es de constante observación en esta forma de vesania.

 

 

Pedro Laurie, loco epiléptico, de 7 años de edad, arjentino, de temperamento sanguíneo, entró al Hospicio el 16 de Enero de 1887. Los ataques en él afectan las dos formas, pequeño y gran mal, se repiten con mucha frecuencia. Se nota en él ya tristeza, abatimiento, tendencia al llanto, ó bien incesantes alternativas de exitacion y de depresion. Su carácter se altera fácilmente, volviéndose irascible, impaciente, disputador ataca á cualquiera que se le aproxima. Los antecedentes del enferme hacen confirmar la transmision hereditaria, pues su madre es epiléptica. Hoy el enfermo se muestra impacible é indiferente á todo, lo que le rodea encontrándose en el período de demencia.

 

 

 

Victorio Vigliali, idiota, arjentino de 10 años de edad, de temperamento sanguíneo, entró al Hospital el 20 de Julio de 1888. Al hábito esterior demuestra mas bien vivacidad de espíritu, parece que sintiera la necesidad de una impulsion extraña, sus sentidos casi intactos, siente un deseo involuntario de moverse. La asociacion de sus ideas deja mucho que desear, sus respuestas se hacen mucho esperar, la memoria está bien, conoce las cosas y las personas en la misma série y en las mismas condiciones en las que se le han enseñado á conocer, pero fuera de estas condiciones su memoria se perturba. Es vanidoso y obra sin discernimiento, muy susceptible é irritable, sus sentimientos afectivos son exajerados y egoistas. Los antecedentes que dá la madre son, que hace 5 años tuvo fiebre tifoidea y sarampion y que desde esa época ya notaron el cambio en su modo de ser. Este enfermo entra en la categoria de los idiotas de 1er grado de Esquirol.

 

 

 

Ramon Salguero, idiota, arjentino, de 11 años de edad, de temperamento linfático, entró al Hospicio el 30 de Mayo de 1888. El exámen físico de este individuo hace notar la irregularidad de su cabeza, no teniendo normal ninguno de sus diámetros, y encontrándose sembrada de eminencias y depresiones, que dan la idea de que se trata de un dejenerado, sus facultades intelectuales son casi nulas, no articular sino monosílabos ó algunos gritos, entrando en el grupo de los idiotas de 2º grado de Esquirol. Los antecedentes de este enfermo son, dice la madre, haber sido el fruto de un parto sumamente difícil y largo, hubo que hacer aplicacion de forceps para su extraccion. El tratamiento que con él se sigue consiste en cuidados de limpieza, buenas alimentacion, por ser inoficioso cualquier otro.

 

 

 

Eduardo Rebourg, idiota, arjentino, de 7 años de edad, de temperamento linfático, mandado del Hospital de Clínicas, entró al Hospicio el 23 de Mayo de 1888. Este individuo es raquítico, escrofuloso, mal conformado, el occipital aplastado y pequeño relativamente á la cara, su frente es estrecha, desigual, mas saliente á la derecha que á la izquierda, los ojos convulsivos de desigual tamaño. Las manos son deformadas, delgadas, los dedos son afilados privados de movimientos, su piel casi insensible, se le escapa cuanto toma entre sus manos, marcha de una manera desordenada cayéndose fácilmente. Sus funciones dijestivas se cumplen perfectamente, come mucho y con voracidad. Sus órganos jenitales son bien desarrollados. Sus sentidos son imperfectos, de oído duro, su vista es menos distinta, es estrábico, el gusto y el olfato perdidos, injiero lo que se le presenta sin darse cuenta aunque se le den sustancias fétidas ó nauseabundas. Sus facultades intelectuales son nulas, en esto rudimentario, no tiene atencion ni juicio, nada que revele algo sano en este desgraciado. Se irrita de nada y se nota en éste algunos signos de vida y movimiento manifestados por saltos y jestos, solamente en el momento que vé la comida. Los antecedentes de familia dicen haber nacido así, siendo un caso de idiotismo conjénito perteneciente al 3er grupo de Esquirol.

 

 

 

Pedro Danyolilo, idiota, arjentino, de 4 años de edad de temperamento linfático, entró al Manicomio el 8 de Agosto de 1888, sin antecedentes hereditarios, con conformacion viciosa del cráneo, lo tiene demasiado grande, no puede sostenerlo y á cada instante lo deja caer sobre su pecho, á la edad de 7 meses tuvo una meninjitis á la que se le atribuye su estado. Este desgraciado se encuentra en peores condiciones que el animal mas bruto con relacion á sus ideas, intelijencia y sentimientos. Su fisonomía estúpida, su esterior repugnante revela, el último grado de la degradacion de la especie humana.

 

 

 

N.N., arjentina, exitacion maniaca, de 15 años de edad, de temperamento nervioso, de buena constitucion aparente, entró al Manicomio de mujeres el 21 de Febrero de 1888. Tiene todos los signos de la pubertad, pero todavía no ha reglado; desde el tiempo que está en el Asilo, todos los meses, época en que debía aparecer su menstruación, se queja de cefalaljia, se vuelve inquieta, irascible, sombria, se le inyecta la cara y los ojos, todo es para ella un motivo de irritacion, busca disputa á las otras enfermas, las injuria y las amenaza de una manera agresiva; pasado este acceso se deshace en llantos, un temblor jeneral, dolores convulsivos en los miembros seguidos de depresion, afectando la forma, de convulsiones histéricas. En este estado se encuentra ya hace varios meses, tratada con emenagogos, bromuros alcalinos y baños tibios, etc., sin que se note mejoría, la cual se establecerá indudablemente una vez aparezcan los menstruos, como se observa en la jeneralidad de estos casos.

 

 

 

Geroje Tortolini, Lipemaniaco, Arjentino, de 6 años de edad, de temperamento linfático nervioso, procedente del Instituto de Sordos Mudos de la Capital, entró al Manicomio el 15 de Mayo de 1888. En presencia de este niño, llama la atencion su fisonomía, su mirada es fija al suelo, tiene adversion al movimiento, no se mueve del sitio donde se le coloca, ni hace nada por alimentarse, padece insomnios y costipacion, tiene tambien decenso de la temperatura nórmal principalmente en las estremidades, que se esplican por la imperfeccion de la hemátosis y las alteraciones de la respiracion. El individuo, revela, pues, un melancólico depresivo, difícil averiguar su causa que puede estar ligada á afecciones viscerales ú otras. El tratamiento que se sigue con el enfermo consiste en duchas, buena alimentacion, inyecciones de morfina á pequeñas dosis, encontrándose mejorado de su padecimiento.

 

 

10ª

 

Eliseo Luque, demente, arjentino, de 15 años de edad de temperamento linfático, entró al Hospicio el 21 de Noviembre de 1888. Interrogado el enfermo contesta de una manera perezosa y sin hilacion, llora por cualquier incidente, incapaz de sostener una conversacion, le falta completamente la memoria, su fisonomía revela la nulidad del pensamiento, tiene perversion del gusto, embotamiento de la sensibilidad cutánea, falta de voluntad, en una palabra, un verdadero autómata. Antecedentes de familia no son conocidos difícil; por consiguiente, decir si aquí se trata de una demencia primitiva ó consecutiva, lo que es mas probable por ser mas frecuente que la primera forma. El tratamiento de este individuo consiste en buena alimentacion y cuidados hijiénicos.

 

 

 

[…]

 

 

Etiolojía, Formas y Sintomatolojía

 

Antes de hablar de las diferentes causas que dan lugar a la esplosion de las afecciones mentales en los niños, me parece conveniente dar una lijera reseña de su carácter psiquico y fisiolójico así como de su manera de ser. El niño ha dicho muy bien Labruyire, “no tiene ni pasado ni futuro, goza solo del presente”. Estudiemos  su estado normal exento de toda herencia mórbida. Todos conocemos su carácter movible é impresionable, recibe las impresiones con la misma facilidad con que se le escapan, curioso por exelencia, quiere tocar todo lo que vé y encuentra á su paso. Su memoria es fácil y de concepcion lijera pero difícil de retener, es en esta edad que se arraigan ciertas ideas de supersticion y que casi siempre influyen mal en su vida.

Es caprichoso y lleno de deseos múltiples, conduciéndose en sus actos casi por instinto, quiere siempre hacer predominar lo que piensa, se vé contento cuando consigue triunfar con su vanidad. A los 7 años es cuando se cree generalmente que termina la primera infancia, todos los autores dicen que la locura es rara, salvo casos de idiotismo ó imbecilidad que tendremos que ir á buscar su orijen en la herencia ó dejeneracion como lo veremos en el curso de este estudio.

Dividiremos con Moreau (de Tours) las causas, en morales generales é individuales, y en físicas generales y particulares al individuo. Entre las primeras tenemos en primera línea la herencia, la cual está estensamente tratada en todos los autores del ramo, y que no haré sinó comentarla y citar algunos casos que he tenido ocasión de verla influir; el profesor Ball dice, hablando sobre la materia, “si se me preguntara qué hay de cierto sobre el orijen de la locura, diría que no hay sinó una sola causa, la herencia”. Indudablemente que es un poco exajerado como él mismo lo dice en el curso de su disertacion, dejando á un lado otras muchas que vemos todos los días hacerse sentir como abusos intelectuales, emociones morales, etc., no por esto ella deja de jugar un gran rol en la alienacion trasmitiéndose de familia en familia. Numerosas son las definiciones que se han dado de la herencia; no trataremos de juzgarlas porque cada una tiene casi siempre su razon de ser, y sería separarnos de nuestro trabajo, entrando en deducciones mas ó menos teóricas que no conducen al resultado deseado; definiremos con M. Ribot diciendo “que es una ley biolójica en virtud de la cual todos los seres dotados de vida tienen tendencia á repetirse en sus descendientes. No es posible decir en el estado actual de la ciencia el modo como se verifica esta trasmision hereditaria tanto del padro, como de la madre, en la cual se ha visto predominar esta última casi siempre.

En el Hospicio de las Mercedes existen alienados de familias que escuso nombrarlas, en las cuales el fatal jérmen de la herencia se ha hecho sentir. Uno de ellos secuestrado por ciertas ideas incoordinadas afectando al principio la forma de lipemanía con ideas relijiosas, se encuentra con otro hermano que mas antes había entrado con iguales ideas, evoluciona la enfermedad, el segundo muere demente y el primera se encuentra ya demente. Averiguando antecedentes, tiene otra hermana en otro manicomio, el abuelo muy nervioso, fácil de dejarse influenciar, con ideas bizarras, lleno de exentricidades; otros antecedentes no tengo al respecto, pero basta con éstos para esplicarse la serie de locos en la familia. Como estos casos hay numerosos entre nuestra sociedad y citados por los autores que se ocupan de la materia, lo cual sería largo enumerar saliéndonos de los límites de este trabajo.

La dejeneracion juego un importante papel en el debilitamiento físico y moral, siendo su carácter principal la trasmision hereditaria como causa potente de alienacion en la juventud, esta causa la podemos comparar con la intoxicacion, es el abuso del alcohol que entraña numerosas alteraciones físicas é intelectuales, pudiendo destruir la enerjía moral del individuo y conducirlo hasta la perpetracion del crímen.

Es al pernicioso uso que se hace del alcohol al que debemos atribuirle las variadas alteraciones psíquicas que se notan en los niños del bajo pueblo, que, naciendo con las condiciones hereditarias, han tomado seguramente en el seno materno los elementos de su dejeneracion ulterior. Interroguemos los hechos que valen mas que cuanto se pueda teorizar. Morel cita un notable ejemplo de trasmision hereditaria en que el alcoholismo entra en juego. Le presentan un niño de 10 años de edad, de marcha vacilante, de cara inyectada, mirada fija, su boca entreabierta y postracion jeneral del sistema locomotor; en una palabra, un verdadero ébrio; interrogado no responde mas que si, no.

El padre del niño hace doce años estaba en el mismo asilo. Lo conducen delante del hijo, éste se muestra impacible delante del autor de sus días, y conserva durante varios meses fenómenos de estupor tanto físicos como morales. Antecedentes de familia: su tatarabuelo era un bebedor consumado dipsómano, el padre del enfermo maniaco lo llevaron al asilo, tuvo una primera salida y volvió muriendo de resultas de la parálisis jeneral. El muchacho tuvo un ataque de manía antes de secuestrarlo; en 4 jeneraciones de esta familia ha habido locos, predominando el alcoholismo, pobreza de espíritu, parálisis jeneral, lipemaniacos, perseguidos, estupidez, idiotismo, con lo que se estinguió la raza. Fin del enfermo, cae en el idiotismo que sigue su curso. Legrand du Saulle, ha llamado la atencion sobre una causa rara de dejeneracion; se refiere á los niños nacidos en medio de guerras y conmociones políticas, durante el sitio de Paris (la Comuna), sobre 92 muchachos concebidos durante ese tiempo, ha encontrado 64 veces anomalías físicas é intelectuales; 28 eran pequeños y contrahechos; de los primeros 64, 35 ofrecían anomalías físicas, deformaciones ó alteraciones de nutricion, 2 con alteraciones intelectuales, imbéciles, idiotas, 8 con alteraciones morales y afectivas, etc. Estos hechos prueban hast a la evidencia el valor que tiene la dejeneracion como causa etiolójica en la produccion del delirio en los niños. La imitacion, las costumbres y la educacion son tambien causa de locura en la infancia. El poder de la imitacion es grande sobre todo en los niños y las mujeres, cuya naturaleza es delicada y nerviosa, el niño modela sus acciones sobre las personas con que vive, si éstas le dan ejemplos de actos desordenados y viciosos, el niño que tiene terreno preparado y cuya organización es tan flexible y dócil a las influencias esteriores, no tarda en copiar fielmente todos los actos físicos, morales y mórbidos que se ofrecen á su vista. Sabido es la facilidad con que se contajia por imitacion las neurosis convulsivas, como córea, histeria, epilepsia, etc.

Entre las imitaciones mas temibles se encuentra la del suicidio y homicidio, Moreau (de Tours) cita el ejemplo de un niño de 14 años de un carácter vivo y alegre muy considerado por sus padres. Un tiempo antes había asistido al entierro de un compañero que se suicidó; y quijándose había dicho: es necesario que me mate, y volviendo lo hizo en el mismo sitio que su compañero.

Algunos autores no dejan de tener sobrada razon, al decir que la alienacion mental está en relacion con la disolucion de las costumbres. Observemos lo que pasa entre nosotros, consideremos esos desgraciados niños del bajo pueblo expuestos por miseria ó molicie á constantes ejemplos malsanos, depravados en que su vida no es mas que la de un animal; y que, por consiguiente, se entregan á la indijencia y mendicidad con pleno consentimiento del que les dió el sér, y á la menor impresion moral estalla el delirio que ya se dejaba presentir, dado su modo deplorable de vivir.

Otro tanto podemos decir de la educacion que se da al niño desde sus primeros años, dependiendo todo del modo como se le dirije, algunos creen que cualquiera que sea la educacion no crea malas disposiciones en el niño que sea predispuesto, pero médicos que se han ocupado al respecto, han atribuido ciertas enfermedades de los niños á la educacion detestable que se les dió. ¿Cómo se puede desconocer la gran influencia de la educacion como causa etiológica de alteracion mental? El bárbaro sistema de educacion que no hace muchos años existia en algunas Provincias de nuestra República, tiempo en que se oía decir á los encargados del sagrado majisterio de la enseñanza, “la letra con sangre entra!”, y lo trataban de cumplir dando de golpes al niño que, por el hecho de serlo, no le estudiaba una leccion ó jugaba en la clase: todas estas fatales circunstancias no podían tener otro resultado que el que tenían: hacer individuos de un carácter deplorable, un humor caprichoso, yendo muchas veces hasta la locura. En nuestra elevada sociedad, regularmente las madres se empeñan en dar á sus niños un cuidado estremo, cuidados nocivos y hasta cierto punto ridículos, que no hacen mas que destruir las cualidades de que están dotados; y les vuelven extremadamente sensibles, incapaces de resistir la menor impresion; á las niñas tratan de hacerlas antes de tiempo señoritas, llega la pubertad, época en que la mujer va á esperimentar una revolucion entera en su sér, y se encuentran delicadas, inútiles para resistir las modificaciones que dicho cambio acarrea. Estas son, á grandes rasgos, las causas morales jenerales; vemos las particulares, que obran sobre ciertos individuos predispuestos, y que en otros no se hace sentir. Estudiemos el carácter, sumamente alterable en el niño, desempeña tambien su papel como causa en las afecciones que pueden atacarle. Cómo definir el carácter? Muchas son las definiciones que se han dado; nos quedaremos con la de Moreua (de Tours) que dice, se entiende por esta palabra, la manera de ser habitual del conjunto de facultades cerebrales en los diferentes individuos traduciéndose por el cumplimiento de los actos. En los individuos predispuestos, fácilmente se comprenderá la influencia que tendrían las diferentes causas, como difícil en los indemnes. Estas disposciones morales se manifiestan desde muy temprano, por gustos bizarros, por una gran sensibilidad y por lo frívolo en sus pensamientos. Un ejemplo de que el niño obedece fatalmente a una ley, hará comprender mejor lo que tratamos de esplicar. Moreau (de Torus) cuenta de un niño de 11 años encontrado á la 1 de la mañana en un banco de un boulevard. Su madre no le reclama, pues era la octava vez que se le escapaba; interrogado, dice estar muy bien con sus padres y que era necesario que se salve, que lo volvieran á la madre, está en la sangre, agrega. Estos nos prueba que la vagancia y la holgazanería en ciertos muchachos, es una manía, un verdadero instinto, imposible de dominarlo rayando constantemente en locura. Otro tanto podemos decir de las impresiones violentas, pasiones, sentimientos relijiosos y exeso en el estudio; las primeras determinan casi siempre afecciones convulsivas por la vista de histéricos epilépticos, coreicos, etc. No debemos pasar por alto otra clase de impresion, tal es el placer que se esperimenta, al contarles historias terroríficas á los niños, con motivo de infundirles miedo para que dejen de llorar ó por cualquier otro motivo; llegada la hora del sueño ese niño queda solo, á oscuras, sobrexitado por lo que se le ha relatado, el ruido lo siente, lo inquieta, su mirada fija sobre el objeto de su terror, su imajinacion ajitada se despierta soñando por momentos fantasmas terroríficos, que acaban por disminuir su accion reparadora; escenas de esta clase se suceden todas las noches hasta que el muchacho crece y se vuelve pusilámine para toda su vida. Peores consecuencias tiene el miedo de un hecho material. Esquirol cita el caso de un niño de 3 años llevado á un Manicomio á ver locos por entretenimiento, desde ese día tiene amenudo sueños aterradores y al poco tiempo se vuelve maniaco. El sentimiento relijioso, exajerado, mal comprendido, suele ser causa de un delirio agudo ó crónico, gravado en el niño desde la mas temprana edad, dificilmente se le borrará, y tarde ó temprano se verá impulsado á cometer exentricidades las mas bizarras, lejos de ser este sentimiento, como dice Renaudin, el regulador de los actos y la profilaxia de las pasiones, se vuelven una pasion que se exajera hasta el éxtasis, esto lo prueban las epidemias de teomanía y demonomanía relatados por autores competentes.

Las pasiones en los niños, como en los adultos llevadas al sumun, se transforman en verdaderas enfermedades: la ambicion, la envidia, que están, por decirlo así, en estado latente en la juventud, esperando la menor causa para ponerlas en juego y transformarlas en verdadero delirio.

El exeso de trabajo intelectual es una causa activa de alienacion mental. En los manicomios es difícil notarlo, por motivo de que allí casi toda la poblacion es jente inculta, no así como dice Tuke, en la clientela privada se nota frecuentemente, la fatiga cerebral, la exitacion, depresion con tendencia al suicidio, la epilepsia y el córea. En nuestras escuelas, á imitacion de las Norte Americanas, se hace trabajar demasiado al niño, y le ponen en la imposibilidad de dar descanso á su cerebro, se consigue un talento precóz, vivacidad facinadora, pero por otra parte un desequilibrio en los sistemas muscular y nervioso volviéndolos altamente impresionables.

 

 

 

[…]

 

 

Tratamiento

 

Siendo la alienacion mental, el resultado de circunstancias la mas variadas y ligándose casi siempre á condiciones particulares de alteraciones orgánicas, de temperamento y de diátesis, importa estudiar bien, con todos sus caractéres para elegir el mejor método de tratamiento, así como el que dé los resultados apetecidos.

De una manera general, el tratamiento de la alienacion tanto en el niño como en el adulto consiste en medios profilácticos, que pueden prevenir el desarrollo de la enfermedad en caso de predisposicion hereditaria, y que ya hemos hecho notar al hablar del a etiolojia, y que recordaré de las principales para hacer notar sus fatales consecuencias y el poco caso que de ellas se hace. En primera línea tenemos la herencia. Diariamente estamos viendo los estragos que causa en su descendencia las uniones de individuos nacidos de padres alienados ó que padecen alguna afeccion nerviosa, como epilepsia, histeria orgánica como idiotismo, apoplejia. Los hijos de tales padres tarde ó temprano pagarán el tributo á la fatal herencia, predisposicion que se hará sentir, ya bajo la misma forma, ya bajo cualquier otra enfermedad cerebral. Calmeil así como la mayor parte de los autores dicen, que es deber de todo médico que sea consultado al respecto, de hacer notar los graves inconvenientes que ofrecen los matrimonios entre personas colocadas en tales condiciones de herencia. Otro tanto podemos decir de la consanguinidad, causa todavía no bien estudiada pero que hace ver sus efectos. Devay ha constatado en 121 casos que cerca de un 50% de los casamientos consanguíneos, permanecían estériles ó que si tenían familia la mayor parte morían, y los que sobrevivian quedaban idiotas, dejenerados, etc.

La educacion de que ha de ser objeto un niño nacido de padres alienados, se debe dirijir con mucha atencion é intelijencia, se le dirijirá con la mayor solicitud, siguiéndole en todos sus actos, se le presentarán numerosas distracciones, se le prohibirá el trabajo forzado intelectual, evitándole toda clase de impresiones, tratando siempre de fortificar esa organizacion por medio de una sábia direccion de sus facultades psíquicas. Tal es la terapéutica moral de la infancia que debe ser ante todo profiláctica. Antes de trazar las reglas á seguir en el tratamiento de cada caso particular, es necesario que hagamos notar en oposicion á lo que cree jeneralmente el vulgo que la locura una vez declarada, es imposible curarla; y aferrados en esta errónea creencia, descuidan al pobre enfermo, precisamente en el período prodrómico de su mal, cuando el arte puede proporcionarle mas ayuda; y solo lo llevan al Alienista cuando presenta síntomas marcados que revelan su cronicidad y por supuesto su problemática curabilidad.

Una vez que el delirio ha estallado, se hace necesaria la secuestracion como medio curativo, separándole del sitio ó del centro en que se desarrolló su mal. Este es un trance duro para las familias pero que es preciso hacerlo á un lado en interés del paciente, privándolo de lo que le rodea y sobreexita por medio del aislamiento en un asilo en donde encontrará órden y disciplina á la que no tardará en amoldarse y calmar su espíritu ajitado. En un establecimiento especial, se le harán guardar reglas higiénicas, se le hará comer por la alimentacion forzada si rehusa hacerlo naturalmente, cosas que son dificiles de llenar en una casa de familia. Estas y otras, son las circunstancias que exijen la secuestracion de los alienados en el periodo activo de su frenopatía que una vez pasado, entrando en convalecencia cambia de aspecto la cuestion haciéndose entonces necesario ponerlos en contacto con los cuerdos para consolidar la curacion. Esto no quiere decir sacarlos á la menor muestra de razon, como jeneralmente se hace á pesar de que se les hace ver los inconvenientes, se lo llevan y al otro día ó 8 ó 15 ya están de vuelta con él, en peores condiciones que cuando se lo trajeron por primera vez y espuesto a mil consecuencias temibles.

El tratamiento físico lo dividiremos con Ball en hijiénico, médico y farmacéutico. Con respecto al primero, los medios puestos en uso entre nosotros son el trabajo, principalmente agrícola el cual ha dado buenos resultados en ciertas formas de locuras, principalmente en los melancólicos que preocupados con lo que están haciendo, olvidan su constante preocupacion, tambien con este objeto se ha preconizado la música y el trabajo intelectual, cuestion difícil de precisar el momento en que conviene. El réjimen que se use con estos enfermos debe ser fortificante, azoado, no se les debe dar exitantes sinó en muy poca cantidad, salvo casos especiales que lo requieran.

El tratamiento médico, consiste en una serie de ajentes que obran de una manera física en los individuos y que Ball lo divide en sedantes, revulsivos y exitantes.

Entre los sedantes tenemos el baño á una temperatura conveniente, precioso recurso que todos los días vemos los servicios que presta a los locos ajitados por cualquier incidente, sometidos á un baño tibio prolongado, recuperan casi siempre la tranquilidad momentáneamente perdida.

En el Manicomio se recurre con frecuencia á este medio combinándolo con afusiones frias á la cabeza; la duración del baño es variable, bastando casi siempre 1 á 2 horas según lo exija el caso.

Otro de los sedantes, que tambien se usa; pero no entre nosotros, es la oscuridad ó la luz coloreada por el sistema de Polli y que ha dado buenos resultados, principalmente en los estados depresivos, tratando de exitar el cerebro anemíado por los colores y cambiar por este medio, su estado depresivo, por otro exaltado mas fácil de dominar.

La revulsion se hace con el objeto de desconjestionar los centros nerviosos llamando a la sangre á la periferia, éstas se puede hacer jeneral por medio de baños sinapizados, ó localmente que es el mas usado, consistiendo en vejigatorios á la nuca y sedales, consiguiéndose por medio de estos ajentes buenos resultados en ciertos estados maniacos.

Los estimulantes se encuentran representados por la hidroterapia y la electricidad. La primera da con frecuencia buenos resultados en cierta clase de enfermos, no como se cree jeneralmente que á todos los locos se los debe duchar, sinó empleada de una manera metódica é intelijente es que se saca partido de este poderoso recurso. Así á un maníaco agudo impugnemente no le daremos una ducha sin verle ajitarse mas, lo que no le sucederá á un melancólico que por el contrario le hace salir de la apatía desesperante en que yace.

La electricidad se usa bajo la forma de corrientes galvánicas dirijidas al travez del encéfalo. En los asilos Europeos se ha sacado buen partido de este ajente convenientemente manejado.

La medicacion farmacéutica ha sido rechazada durante mucho tiempo, contentándose con los medios hijiénicos y medicaciones exteriores, debido esto quizá á algunos insucesos y al poco conocimiento que se tenía entónces de las sustancias á emplear; pero hoy que éstas, están mejor estudiadas y que se conocen los importantes servicios que pueden prestar, así como su manera de obrar, han vuelto á ocupar el rango distinguido en el tratamiento de las vesanias.

Principiemos por los remedios antiguamente usados y que hoy se los pone en práctica con exelentes resultados, quiero hablar de los purgantes que ya sean oleosos de base de áloe ó salinos, producen una verdadera derivacion hacia el tubo dijestivo y traen como consecuencia un mejoramiento del estado delirante. Casi todos los alienados predisposicion á la constipacion y la sitofobia estando ambas entretenidas por un estado gástrico que se vé disipar merced a la administracion de un purgante, sirviendo este tambien para despejar la incógnita y prescribir el tratamiento mas adecuado.

La sangría ha tenido numerosos adoradores y retractores, tanto en medicina mental como en el tratamiento de las otras enfermedades. Hoy casi no tiene importancia, puesto que se dispone de medios que sin tener los peligros de ella, conducen al fin deseado con ventajosos beneficios para el enfermo. En caso de que hubiera que echar mano se limitará á hacerla bajo la forma de sangría local, aplicando sanguijuelas á la rejion mastóidea ó al ano.

Los opiados gozan de gran fama en el tratamiento de la locura, y en efecto su administracion ha sido seguida de éxito. Moreua (de Tours) se expresa en este sentido de una manera exajerada, llegando hasta decir “que los opiaceos se debían proscribir del tratamiento de la psiquiatra infantil”. Convenimos en que no se haga uso inmoderado y frecuente de estas sustancias, por la poca tolerancia que tienen los niños para recibirla; pero que la borremos de la lista terapéutica, no podríamos hacerlo sin riezgo de encontrarnos desarmados ante los casos de lipemanías por anemia cerebral, que reclaman de una manera imperiosa su administracion. Si bien es cierto que podemos echar mano de la hidroterapia, de los ejercicios corporales y de la distraccion en estos casos, tambien es cierto que éstos no serían sinó un coadyuvante útil á las inyecciones de morfina que directamente van á conjestionar el cerebro anemiado por el estado psíquico que tratamos. Por estos motivos creemos que es grande el partido que se puede sacar de este ajente prudentemente manejado y aplicado á dósis convenientes. Estas reservas hay que tener con los niños que, por lo que hace con los adultos, se les propina á grandes dósis sin que ofrescan el menor síntoma de envenenamiento, habiéndose llegado á dar en el Hospicio hasta 12 y 14 centigs. de clorhidrato de morfina por inyeccion habiendo principiado por 1/2 centigs. y gracias á este tratamiento que se sigue con ellos durante 7, 8 y 9 meses los vemos abandonar el asilo perfectamente curados.

El cloral es un poderoso ajente principalmente cuando el insomnio juega un rol importante, como sucede en el alcoholismo y otros estados que producen sobreexitacion.

En Inglaterra se usa mucho el tártaro emético como depresivo, y aquí tambien se usa asociado al opio y ha dado resultados, trayendo la quietud en individuos sumamente ajitados.

Los bromuros alcalinos de potasio, sodio y amonio dan resultados en la epilepsia, histeria y melancolía, bajo cualquier forma que se los emplee, con tal de que se tenga perseverancia con su uso.

El alcohol se usa como sedante ó como estimulante encontrando su aplicación en los casos de alcoholismo y en los enfermos que presentan debilitamiento físico, pérdida del apetito, etc. á los cuales se les prescribe preparaciones ferrujinosas de quina y arsénico. La quinina ha dado exelentes resultados en la locura periódica, el doctor Melendez me ha referido varios casos de curacion debidos á este ajente y hace poco tiempo á lo que salió curado del Hospicio un Italiano que en el intérvalo de 5 meses ha tenido mas de diez ataques de manía, y que sin otro remedio que el sulfato de quinina, han ido desapareciendo todos los síntomas y alejándose los ataques, hasta hoy que es un hombre perfectamente cuerdo entregado á sus quehaceres particulares.

La belladona asociada al opio y dijital han dado buenos resultados sobre todo en la locura cardiaca.

Tales son de una manera jeneral los ajentes de que disponemos para combatir los diferentes estados mentales á que dá lugar la locura, faltándonos solamente decir, que para hacer tomar los medicamentos sobre todo en los niños hay que valerse de mil estratajemas, echárselos en los alimentos y en último caso recurrir á la sonda, ya sea por la boca ó por la nariz, siendo este último método mas cómodo cuando ya se ha adquirido la práctica necesaria.

Antes de dar por terminado los principios jenerales que deben observarse en el tratamiento de los alienados, digamos unas cuantas palabras sobre la restriccion punto largamente discutido por todos los Alienistas y puesto en práctica de diferentes maneras. Los Ingleses dice Ball exajerando las reformas de Pinel, han llegado á proscribir la camisola de fuerza, dejando abiertas las puertas de los asilos y de esta manera en libertad los locos, esto tiene inconvenientes, porque, por mas extricta que sea la vijilancia de los guardianes, el menor descuido involuntario de estos, bastará para que se escapen y se abandonen á sus impulsiones desordenadas, ya concluyendo con el primero que encuentran á su paso ó con ellos mismos si son monomaniacos suicidas. Este sistema para poderse llevar á cabo necesita un gran personal suficientemente instruido en el manejo de estos enfermos y que por consiguiente demanda grandes gastos, circunstancias difíciles de llenar, creyendo con Ball que la restriccion en sus justos límites es necesaria y que no es sinó una cuestion accesoria de saber si se la hará con la camisola ó con la fuerza muscular. Esto no quiere decir que nos opongamos á la libertad limitada y vijilada del loco, por el contrario somos partidarios del sistema mixto que sería de desear de una vez verlo en práctica entre nosotros.

 

* Tesis presentada para obtener el título de doctor en medicina ante la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1888.