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Segunda parte

 

Selección de textos

 

Ilustrando el texto de la Primera Parte, se transcriben a continuación fragmentos de las Tesis de los doctores Martín M. Torino y Leónidas Carreño presentadas ante la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que constituyeron las primeras referencias a la locura infantil en nuestro país

 

Emociones depresivas en la infancia*

Martín M. Torino

 

Consideraciones generales sobre el plan

y el objeto de esta Tesis

 

 

Habiamos tenido oportunidad de observar en nuestra vida de internado en los Hospitales de esta capital y luego en la práctica civil, manifestaciones de enfermedades diversas y perturbaciones funcionales especiales, procediendo á fuertes emociones; fué eso lo que nos hizo pensar y preguntarnos: ¿las impresiones emocionales pueden ser causas predisponentes ó determinantes de ciertas enfermedades?

Estudiar los efectos que sobre la economia ejercen las impresiones morales de cierto órden en general y particularmente aquellas que hieren el sensorium en forma especial, produciendo en estado sui generis de eretismo nervioso que se llama miedo, he ahi dicho en cuatro líneas el propósito que nos ha inducido á escribir este modesto trabajo, que si fuera á ser juzgado por las intenciones que han guiado á su autor, bien mereciera suerte mejor que la que seguramente le está deparada.

Lo acabamos de decir y lo repetiremos nuevamente; queremos poner de manifiesto que hay lesiones de un órden dado y de órganos y aparatos especiales, que á pesar de no ser denunciados por la autopsia, ya porque son invisibles á nuestros medios de investigacion actuales, ó porque evolucionan con una rapidez eléctrica, ó porque simplemente son de tal órden funcional, que solo ocasiones determinadas las engendran; no por eso dejan de presentar al que las estudia oportunidades diversas que le permiten observar y comprobar sus sensibles efectos.

Las impresiones morales no son consideradas en este trabajo como simples penas que afligen al alma sinó como modos especiales por los que el cerebro manifiesta algunas de las modalidades que aquelos de causa externa ó interna imprimen al sensorium. En un capítulo especial que hemos títulado Consideraciones generales sobre el miedo, nos estendemos mas detalladamente sobre este tópico y remitimos á él á quien se tome la ímproba labor de leernos.

Para llegar á las conclusiones á que nuestras observaciones y estudios nos han conducido, hemos debido observar cierto método analítico que ordenadamente seguido nos lleva desde lo más simple á lo más complicado, desde lo perfectamente conocido á lo perfectamente posible para los casos en que no podamos decir probable; de ahí, pues, ha nacido el plan de este trabajo.

Entregarse á estudios de la naturaleza del que nos hemos propuesto hacer, es perderse en los dominios mas abstrusos de la medicina, puede que nos objeten los que menos mal nos juzguen: saber porqué mecanismos las emociones actúan sobre la economia es tan imposible como que la médula idealice, agregarán otros. A los primeros contestaremos que todo esfuerzo en el sentido de hacer fácil lo dificil de comprender, es siempre loable por mas infructuosa que la labor resulte; aquí está nuestro modesto tributo, ahí van ideas, ahí van fuerzas buenas ó males, que como no pueden desaparecer, han de sufrir las transformaciones que la suerte les destine: en cuanto á los últimos contestámosles, haciendo nuestra la célebre frase del inmortal Arago. “aquel que no tratándose de las matemáticas puras, pronuncia la palabra imposible, es un imprudente”.

La pregunta que al observar los efectos que las impresiones morales determinan, se escapa de todos los labios, es: ¿cómo, porqué procedimiento obran sobre la economia? Sabemos que la percepcion y la ideacion en todos los momentos sirven de vehículo las impresiones sensoriales, y sabemos tambien por otra parte que el órgano que á estas funciones preside es el cerebro. Para llegar á esta conclusion ha sido necesario preguntarse, ¿cual és el rol que en la economia juega el encéfalo?

Reglar el funcionamiento de la vida de relacion, fué nuestra respuesta –y para comprobar el aserto estudiamos el encéfalo como simple masa de sustancia nerviosa y luego como órgano del pensamiento generado bajo la influencia de la sangre arterial que lo irriga.

El corazon palpita cuando esperimentamos una emocion, nos dijimos, y tratamos entonces de estudiar el funcionamiento de este órgano para explicarnos así el mecanismo directo ó indirecto por el cual el fenómeno se produce.

Rubor, y Palidez eran dos fenómenos que habiamos observado muy comunmente en las personas sometidas á un traumatismo moral; ¿cómo se producen estos tintes? Pensamos –y nuestra duda nos condujo á estudiar los capilares arteriales y venosos, para saber por qué y cómo se dilatan, tornando la piel ya lívida ya roja.

Ademas del rol que en el cerebro desempeña la sangre en todo trabajo psico-intelectual, los elementos celulares que componen la pulpa encefálica –no poseen algo mas, no hay en ellos una potencia de vida, de fuerza, de autonomia? –Sí, si hay: la fuerza automática consciente ó inconscientemente aumentada ó mejor estimulada física y químicamente por la sangre, y el automatismo nos fué entonces objeto de estudios que engendraron un capítulo mas designado con el nombre de Automatismo Cerebral.

Cuando creiamos terminada la elaboracion de los estudios parciales que habian de servir de base á nuestras conclusiones, una duda, entre muchas otras surgió en nuestra mente: despues de esto ¿no hay una fuerza conocida que actuando de un modo especial sobre la economia, ya la prepara, ya la infesta modificando la composicion ó funcionamiento de sus órganos segun una ley determinada? Y pensamos en la herencia y en la degenerescencia, quedando así concluida la Primera parte de esta tésis, que consta:

Capítulo I – Generalidades sobre el cerebro.

                        II – Irrigacion sanguinea del cerebro.

                        III – Automatismo cerebral.

                        IV – Inervacion del corazon y mecanismo de su fun-

                                    cionamiento.

Algunos pocos de los numerosos fenómenos que llamaron nuestra atencion y nos indujeron á hacer los estudios mencionados, son los que componen la Segunda parte.

Circunstancias de un caracter especial nos han impedido estudiar con la calma que deseabamos muchas enfermedades y perturbaciones funcionales á que las emociones depresivas, en particular el miedo, dan lugar, obrando ya como causa ocasional, ya como eficientes: reservámosnos continuar en oportunidad ese interesante estudio. Por hoy la segunda parte de esta tesis solo consta de:

Capítulo I – Generalidades sobre el miedo.

                        II – Consideraciones generales sobre la herencia y la

                                    degenerescencia.

                        III – Transmision hereditaria del miedo.

                        IV – Rubor – Palidez.

                        V – Alucinaciones – Iluciones – Terrores nocturnos                                             – Ensueños – Pesadillas

                  VI – Casos prácticos observados.

                 VII – Profilaxia del miedo u

 

 

* Tesis presentada para obtener el título de doctor en medicina ante la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1890.

 

Nota del Editor. En los textos de esta sección ha sido respetada la ortografía original.